Fidgeting o los beneficios de ser Inquieto: Longevidad y Pérdida de Peso

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By Marcos Vázquez. Discovered by Player FM and our community — copyright is owned by the publisher, not Player FM, and audio is streamed directly from their servers. Hit the Subscribe button to track updates in Player FM, or paste the feed URL into other podcast apps.
Fidget es una de esas palabras inglesas sin traducción directa en nuestra lengua. Se refiere a los movimientos repetitivos y generalmente inconscientes que hacemos por nervios o aburrimiento: mover las piernas, jugar con el lápiz, cambiar constantemente de postura... Hasta hace poco se despreciaba esta actividad física espontánea, pero estudios recientes demuestran que es más importante de lo que se pensaba. En este artículo veremos por qué realizamos estos movimientos y cómo podemos aprovecharlos para perder más grasa y mejorar nuestra salud. Adentrémonos en la apasionante ciencia del fidgeting. ¿Por qué hacemos "fidgeting"? Estos movimientos involuntarios parecen tener una doble función: psicológica y fisiológica. Por el lado psicológico, podrían ayudarnos a regular nuestra atención. Tendemos a movernos más cuando nos aburrimos o nos desconcentramos, precisamente porque el fidgeting parece ser una estrategia inconsciente que nos ayuda a mantener la atención (detalle). Esos movimientos constantes parecen calmar a nuestro ansioso cerebro, permitiéndole concentrarse mejor. Quizá por eso el fidgeting se asocia con mejor retención de nueva información (estudio, detalle), especialmente en niños con déficit de atención (estudio). Un estudio demostró que dibujar garabatos mientras escuchamos una conversación nos ayuda a recordar más información. Fidgeting y pérdida de peso Pasando a las explicaciones fisiológicas, el fidgeting podría jugar un papel importante en el famoso adipostato, cuya misión es mantener nuestro peso en un nivel adecuado. Cuando recortamos la ingesta calórica este adipostato hace que reduzcamos nuestro gasto energético. Esta era una estrategia de supervivencia perfecta cuando la comida escaseaba. Por desgracia, es un gran obstáculo a la hora de perder peso en el mundo moderno. Aquí explico cómo minimizar este problema. Por suerte, el adipostato también actúa en sentido contrario (aunque con menos fuerza). Al comer más, nuestro cuerpo intenta gastar más, evitando un exceso de acumulación de grasa. Y una de las estrategias que utiliza para elevar el gasto energético es el fidgeting. En este estudio sobrealimentaron a un grupo de personas (no obesas) con mil calorías por encima de sus calorías de mantenimiento diarias, durante 8 semanas. Evidentemente ganaron grasa, pero mucha menos de la esperada a partir de ese incremento energético. El motivo es que sus cuerpos intentaron defenderse del sobrepeso elevando el fidgeting inconsciente. Fidgeting y gasto energético Es sorprendente que movimientos de tan baja intensidad puedan tener un impacto real, pero la evidencia es clara. La explicación es que el fidgeting puede contribuir de manera relevante al NEAT (Non-Exercise Activity Thermogenesis), o ese movimiento diario que genera más gasto calórico que el propio entrenamiento. Tiene sentido, por tanto, hacer énfasis en aumentarlo. Las diferencias de NEAT explican las diferencias de ganancia de peso en mayor medida que las diferencias en la cantidad de ejercicio Hacer fidgeting mientras estamos sentados o de pie eleva el gasto energético en un 29% y 38%, respectivamente (estudio). Si multiplicamos este efecto por varias horas al día, el resultado no es nada despreciable. En este estudio controlado, algunas personas gastaban hasta 800 calorías al día por estos movimientos espontáneos, mucho más de lo que la mayoría quema en sus entrenamientos más intensos. Fidgeting y salud Multitud de estudios asocian pasar más tiempo sentado a mayor riesgo de hasta 34 trastornos (detalle), incluyendo enfermedad cardiovascular (estudio), problemas metabólicos (revisión, revisión), trombosis (estudio) o trastornos neurodegenerativos (detalle). Sentarse durante horas provoca por ejemplo disfunción endotelial (estudio) y aumento de la inflamación (estudio). No es por tanto de extrañar que sentarse más se relacione con mayor mortalidad general (metaanálisis, estudio,

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